¿Me estoy volviendo loca?Emociones en el embarazo

¡Buenas tardes a tod@s !. Hoy os traigo una entrada en la que inauguro nueva sección sobre embarazo, maternidad y crianza( bueno para maternidad y crianza aun queda, aunque os ire escribiendo sobre toda la información que vaya recopilando de mi propia formación, libros, cursos y revistas especializadas. ¡Ah! y cómo no, también de laexperiencia de  mamás, que ya han pasado por todas éstas etapas .

Hablaremos del vaivén emocional que se suele experimentar durante el embarazo y de que manera podemos hacerlo más llevadero. Así que tanto si estáis buscando bebé, como si estáis embarazadas o tan sólo os interesa el tema ,quédate éste ratito de lectura con nosotros.

¿POR QUÉ ME PASA ESTO?

El embarazo es una época de mucho estrés físico y psicológico tanto para las futuras madres, como para sus parejas. Durante las primeras semanas un torrente de hormonas progesterona y estrógenos comienzan a trabajar para que el embrión anide, se desarrolle y empiezan a producirse cambios internos en el cuerpo de la madre, aunque ésta aun no los perciba exteriormente.

El organismo se prepara para albergar y sostener el desarrollo de la nueva vida en los próximos meses, los ligamentos abdominales se destensan para poder ir cediendo según avanza la gestación, el útero va aumentando su tamaño y ensanchando su pared, el metabolismo cambia relentizándose para poder absorver los máximos nutrientes posibles para el feto, las mamas aumentan su tamaño y se preparan para poder dar alimento al bebé, la espalda se va curvando y las caderas se abren para que el cuerpo pueda sostener el peso del feto en la etapa final y éste pueda pasar por el canal del parto . Son sólo algunos ejemplos del efecto fisiológico y físico de las hormonas en el cuerpo de la mujer.

Pero…¿qué ocurre con el estado emocional y psicológico?. Es común que muchas mujeres nos sintamos en una “montaña rusa emocional”durante el embarazo, incluso algunas afirman que también lo sufren durante los periodos pre menstruales y durante los primeros días del periodo. De nuevo las hormonas y la variación en los niveles de éstas durante el ciclo menstrual y la gestación, son la causa de este oleaje de emociones.

¿CÓMO NOS SENTIMOS?

Por lo general las futuras madres sentimos por momentos o días, estallidos de alegría y de euforia, de forma impredecible, por la llegada de un nuevo miembro en la familia y en otras ocasiones nos mostramos preocupadas, tristes sin motivo aparente e incluso deprimidas, aunque haya sido un embarazo muy deseado y planeado. El embarazo es un momento delicado para el estado mental de las mujeres, con los sentimientos a flor de piel, que hace que nos emocionemos, nos preocupemos o sintamos temor con mucha más facilidad. Suele acentuarse durante el primer trimestre, tendiendo a relajarse durante el segundo trimestre, cuando la placenta toma el mando de la producción de hormonas de la gestación y éstas tienden a tener niveles más estables.

También hay agentes externos que pueden producir en la mujer embarazada y en la pareja pensamientos negativos o limitantes, como la presión social, incluso impuesta por nosotros mismos por “ser los mejores padres del mundo” o preguntarnos constantemente si estaremos cuidándonos bien durante el embarazo o estaremos haciendo algo que desconocemos y pueda afectar al bebé. También la preocupación e incluso la ansiedad a sufrir o a que se repita una pérdida de la gestación o aborto, sobre todo en las primeras semanas y primer trimestre del embarazo( lo que puede llevar a la madre a una obsesión por querer hacer pruebas reiteradas y seguidas para confirmar el estado del embrión o feto), el temor a posibles problemas, malformaciones o incluso al dolor del parto y a éste en sí mismo. Por otro lado también el estrés asociado al cambio físico y de peso. A muchas mujeres les cuesta aceptar al principio, los cambios que se producen en su imágen corporal y temen no recuperar la figura o aspecto físico tras el parto. Es muy importante cuidar la alimentación durante el embarazo, sin embargo no es tiempo de restringir grupos alimenticios, hacer dietas o disminuir el aporte calórico.

Por otro lado los problemas cotidianos o de pareja, un embarazo no deseado, no planeado y que ocurra en un momento personal o laboral complicado, pueden agravar el estado emocional de la mujer. El temor o la preocupación al cambio de vida que se va a producir con la llegada del bebé y cómo afectará tanto a nuestras rutinas, trabajo como a nuestra relación de pareja y tiempo para nosotros mismos, puede desencadenar momentos de tristeza, estrés o preocupación.

Todos éstos episodios suelen ser algo pasajeroy tienden a irse relajando y alternando a medida que va avanzando el embarazo. Es común que después de cada revisión o prueba ecográfica se pase a un estado de tranquilidad y de alegría generalizada alternada con días o momentos de emoción desbordante o episodios de llanto o tristeza sin motivo aparente. Se suele vivir con más estrés el primer trismestre, durante el segundo las emociones tienden a relajarse más dejando paso a la tranquilidad y el disfrute del embarazo para volver en los últimos meses o al final del tercer trismestre con la cercanía del momento del parto que vuelvan a surgir miedos o cierto estado de intranquilidad, sobre todo en las primerizas para las que todas éstas sensaciones y vaivenes emocionales son algo desconocido.

Después de la emoción del positivo en el test de embarazo, es común sentirse días o semanas más tarde con apatía, sin ganas de hacer nada, cansada ( en mi caso bastante extremo) y con los típicos síntomas como las náuseas e incluso vómitos, lo cual no ayuda a tener un estado emocional positivo.

REMEDIOS A LAS INCOMODIDADES DE LA ALTERACIÓN EMOCIONAL

Sobre todo lo que quiero transmitir es tranquilidad y sensación de normalidad, ya nos pasa a la gran mayoría de las mujeres embarazadas. Por ello como primera recomendación, la información es de gran ayuda, de modo que informaros de todo lo que éste al alcance de vuestra mano, libros, estudios, revistas especializadas, manuales y guías sobre embarazo, así como experiencias de otras mujeres( aunque cuidado con esto, cada embarazo, así como cada mujer es diferente, de modo que debemos huir de las comparaciones). Así estaréis al tanto de todos los cambios y lo viviréis de una forma más normalizada.

La comunicación con la pareja, familiares y amigos es fundamental. Tanto para informarles de los cambios emocionales que se avecinan, cómo para buscar un apoyo en ellos. Explicar que a veces pasaremos por episodios en los que estaremos felices y otros en los que quizás lloremos sin motivo aparente o nos angustiemos, para que puedan entendernos. Por supuesto apoyarse en aquellas personas que sepamos que sabrán comprendernos y entendernos durante éste tiempo. El contacto con otras futuras madres puede ser de gran ayuda y de desahogo emocional y hoy en día gracias a la tecnología ( foros, blogs y webs de maternidad y crianza, grupos de facebook en tu ciudad, YouTube, hay una amplia gama y variedad de herramientas que nos pueden ayudar) es posible contactar con futuros padres de todo el mundo y así ampliar el círculo de amistades.

Entiende que nuestros maridos, novi@s o parejas, amigos y familiares, sufren al vernos depres, con dolores y molestias. Infórmales o recomienda que lean sobre el tema , así entenderán por qué se producen los cambios emocionales y físicos y podrán apoyarnos mejor.

Cuídate, come sano y mantente activa. El ejercicio y la alimentación variada y rica en vitaminas y minerales, es un buen recurso para mantener un estado adecuado de serotonina y endorfinas, que nos ayuden a sentirnos contentas y tranquilas( pasear una hora al día, natación, pilates o el cardio moderado de bajo impacto son ejemplos de ejercicios que puedes incorporar a tu rutina semanal, si no lo has hecho antes, (por supuesto si no hay contraindicación médica). Actividades como el yoga prenatal o la meditación ayudan a relajar nuestro cuerpo y nuestra mente, mantener nuestra memoria y éstado de concentración en buen estado( es común sufrir lapsus de memoria, olvidos y despistes frecuentes, o desconcentración durante la gestación y la lactancia por el efecto hormonal), a la vez que nos ayudarán a centrarnos en la respiración, lo cual nos ayudará en el momento del parto como medida para sobrellevar y paliar el dolor. Hay mujeres que han llegado ha tener un parto casi sin dolor llevando a cabo un gran entrenamiento mental.

Además el Mindfulness antes del embarazo, ayuda muchísimo también a mantener una actitud positiva con la gestación, a la vez que te conecta con tu cuerpo, tu proceso de embarazo y con tu bebé. Con el pilates y el yoga prenatal, los ejercicios que se proponen nos ayudan a abrir el hueso de la pelvis, nos alivian los dolores musculares y nos corrigen la postura de la espalda, ya que a medida que van pasando los meses los hombros tienden a redondearse y caer hacia adelante y es una buena alternativa si te da pereza ir a la piscina.

Con la natación se trabajan todos los grupos musculares y nos relaja por el efecto de estar flotando en el agua, es muy buena para mujeres con problemas de espalda.

Para aquellas que tienen poco tiempo o debido a su tren de vida no pueden acudir a centros en los que se imparten todas éstas clases, pueden optar por pasear a ritmo moderado de media a una hora al día.

Sobre todo lo más importantes es escuchar el cuerpo y hacer la actividad con la que mejor nos sintamos y que más nos guste, hay muchas alternativas así que, ¡no tenemos excusas para no movernos!

El descanso es muy importante y es normal no dormir bien durante la gestación, sobre todo en el tercer trimestre, cuando el abdomen es muy abultado, las patadas del pequeño/a muy intensas y los pulmones están aprisionados y apretados junto con nuestro sistema cardiovasculat y digestivo, lo cual no permite que la respiración sea desahogada. Adelantar la hora de irse a la cama o darse el lujo de pequeñas siestas es una buena solución al sueño y el cansancio que produce nuestro cuerpo en ebullición y cambios constantes. Además…aprovechemos a dormir mientras podamos, que luego no sabemos con que patrones de sueño vengan cada uno de nuestros bebés.

Para finalizar, es importante también dar espacio a las emociones negativas, como la tristeza, están ahí por algo, para cumplir una función, en el caso de la tristeza que es sanadora y reparadora, ante una situación de mucho estrés físico y mental como es el embarazo. De modo que es bueno darse momentos para llorar, desahogarse, permitirse estar tristes y mimarnos dedicándonos tiempo en soledad para nosotras y hacer cosas que nos reconforten. No debemos sentirnos culpables, ni torturarnos por nuestro cocktail de emocional, mímate y deja que los demás también lo hagan, y deja claro que el respeto, la comprensión y el apoyo sin juicios, sermones o lecciones por parte de los demás es muy importante y además lo mereces ;). Déja que las lágrimas fluyan y te sanen, cuídate y deja que te cuiden ( date estos meses permiso para ser la reina o la princesa de la casa) y ya verás como pronto te sentirás mejor :).

En cuanto al estrés, la ansiedad o el miedo, son también emociones que nos ponen en alerta ante peligros potenciales y nos preparan en cierta medida ante los contratiempos y posibles complicaciones que podamos tener durante el embarazo o al menos tenerlas en cuenta, para protegernos y cuidarnos. Estar informadas y hablar con profesionales, exponiéndoles todas nuestras dudas y temores, así como con personas que nos inspiren confianza y paz son un buen recurso para mitigar o paliar estas sensaciones. Al igual que la ira, nos avisa que algo en nuestro interior está en conflicto, de modo que deja un rato de desahogo a solas, así que grita, lanza un cojín, deja que salga esa ira o enfado, verás como después de un rato te serenas y te sientes mejor. Luchar en contra de nuestras propias emociones no es una buena opción ,ya que necesitan ser canalizadas si no podemos entrar en un conflicto interno. Tómate un respiro y aprende poquito a poco a gestionarlas, no sólo ahora que estás embarazada si no durante todas las etapas de tu vida, además hacerlo en soledad nos ayuda a no proyectarlas sobre los demás y a conectarnos con nosotras mismas.

Recuerda que si sientes que la ansiedad, el llanto y la tristeza o la angustia, se desbordan y descontrolan hay profesionales de la psicología expertos en procesos de embarazo y post parto a nuestra disposición para que nos ayuden, no dudes en contactarles. También hay grupos de terapia que nos pueden ayudar y donde conocerás a otras mujeres en la misma situación,así podrás sentirte más arropada con personas que pasan por lo mismo que tu, que no tiene nada de malo  y a vivir la experiencia de una forma más normalizada, de hecho, ¿ sabías que entre un 14 a un 23 por ciento, de las mujeres durante el embarazo o el post parto , padecen depresión?. Es algo común, que no se debe dejar pasar, la compresión , el respeto y el cariño por parte de los demás es vital, en algunos casos se pasa con el tiempo y en otros es necesario que pidamos ayuda .

Madre mía creo que el post se me ha ido de las manos ¡y me ha salido muy largo!. Procuraré ser más breve en lo sucesivo, lo prometo, pero no quería dejar nada en el tintero, o al menos nada de lo que yo me haya dado cuenta.

Me despido hasta la semana que viene, con una nueva entrada y muy muy prontito podréis verme con el canal de YouTube, que complemente de una forma más visual todas éstas cosas de las que hablamos y ¡muchas más!.

Os mando un abrazo muy fuerte y ¡buen fin de semana!.

 

Eva

 

 

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