Buenas tardes a tod@s, espero que estéis teniendo una semana fantástica cada uno dónde os encontréis. Ya estamos casi a final de semana y aprovechando que aun estamos recuperándonos de escaparates llenos de rosas, corazones y chocolates por doquier, exhalando aun amor en el aire, hoy vamos a hablar de relaciones. De cómo construir relaciones satisfactorias y duraderas en el tiempo, ya sean de pareja, amistad o incluso relaciones familiares.

Así que tanto si estas en pareja, cómo si estás solter@ pero deseas buscar el amor, estás conociendo personas nuevas que den pie a nuevas amistades o simplemente quieres mejorar tus relaciones sociales en general, quédate a leer este post.Desde mi más humilde opinión, experiencia y formación, partimos de la base que toda relación, sea del tipo que sea, ha de basarse en el respeto y la tolerancia. Todos conocemos a personas que lo único que hacen es criticar, juzgar, verbalizar palabras negativas o  incluso insultar a otros, generalmente no suelen analizarse interiormente y se creen en posesión de la verdad constante. No podemos evitar en ocasiones juzgar a los demás, ya que es lo que se nos enseñan en la sociedad competitiva de hoy en día, aunque implique pisar al de al lado. Pero si hacemos un esfuerzo por tratar de no juzgar y ver un poco más allá, incluso de los más criticones o gruñones ( todos tenemos días malos, o momentos críticos en nuestra vida que nos hace mostrarnos hostiles o diferentes), poquito a poco entre todos podremos construir unas relaciones y una sociedad más tolerante, cooperativa, sana y plena, donde el respeto por nosotros mismos y por los demás sean un pilar fundamental. De modo que la base de toda relación debe de ser el respeto. Una buena forma de empezar es trabajar es vigilar nuestros pensamientos, lenguaje y juicios de valor hacia nosotros mismos y hacia los demás, pero como ya he comentado en algún otro post, el cambio debe empezar siempre desde el interior de uno mismo. De ésta manera, poco a poco dirigiremos nuestra mente hacia pensamientos, palabras y actos más amables y positivos. Hay una frase que forma parte de mi vida desde hace un tiempo y que resumen todo esto del cambio desde el interior al exterior, que es:

” Cuida de tus pensamientos porque se convertirán en tus palabras, cuida de tus palabras porque se convertirán en tus actos, cuida de tus actos porque se transformarán en tus hábitos”

Además es tedioso para los demás, especialmente para personas positivas, y de talante amable y alegre, estar cerca de personas en las que la queja, el juicio negativo hacia los demás ( y en definitiva hacia sí mismo) y hacía todas las situaciones de su vida, son constantes, no se si me entendéis. Personas que “te roban o chupan la energía o el buen rollo”. Al final cuando juzgamos a los demás, lo que solemos hacer, es que reflejamos lo que en verdad pensamos de nosotros mismos. La forma en la que tratamos a los demás es un espejo de cómo nos tratamos a nosotros. “Quién juzga al prójimo se está juzgando a sí mismo”. Generalmente las personas satisfechas consigo mismas, no necesitan criticar a los demás.

En segundo lugar es importante quererse y respetarse a uno mismo. Si nos queremos y respetamos a nosotros mismos en todos los sentidos, lograremos hacer lo mismo con nuestros amigos, pareja y familia.

Dejarlo todo, incluso a uno mismo para, dedicar toda nuestra existencia a otra persona, es un error y con el tiempo produce frustración, dolor y resentimiento. Me refiero a personas que dejan de ser ellas mismas, abandonan hobbies, amigos, rutinas y costumbres propias y cambian toda su existencia amoldándola al otro. En muchas ocasiones muchas parejas rompen por ésta causa, ya que la persona a la que se le da todo, se puede terminar por aburrir de la relación, al ver a alguien que nunca opina, ni le aporta aprendizaje alguno, tan sólo cede y cede. En otras ocasiones, la persona que lo da todo, una vez que la pareja se estabiliza y siente que tiene “asegurada” la relación, puede quemarse y generar resentimiento por la pareja, ya que tiene la sensación de que dio demasiado a cambio de lo poco que recibe.

También están los casos de personas con la autoestima baja que fantasean y ponen en pedestales tan altos a la pareja, en las primeras fases de una relación o amistad( aunque se sele dar más en relaciones sentimentales), que cuando la relación supera los momentos de “enamoramiento y ensimismamiento” y la persona idolatrada se transforma en una persona normal de carne y hueso, suele ocurrir lo que yo llamo “la caída en picado del pedestal”( imagino a una pobre diosa cayendo de cabeza desde una altura considerable :P). Esto ocurre cuando una persona idealiza y se forma su propia película y expectativas en la cabeza sobre otra persona, que poco o nada tiene que ver con la realidad, además suelen sentirse en los inicios de la relación inferiores, mientras que ponen en planos mucho más elevados al amado o amada. Cuando pasa la etapa de locura transitoria del enamoramiento y todo deja de ser tan intenso, el idealizador se encuentra con una persona normal y no con un semi dios/diosa, se decepciona y la relación se va al traste, a la par que se escuchan expresiones tales como, “es que has cambiado” (cuando nunca fue así), o “es que te pensaba de otra manera” etc.

Otro ejemplo sería una pareja o un padre o una madre que deja su vida profesional y sus necesidades en contra de su voluntad( matizo éste aspecto porque otra cosa es que lo decida por voluntad propia o fuerza mayor y así lo desee)  para dedicársela en exclusiva al cuidado de sus hijos. Al final generará frustración, falta de realización personal, sobreprotección excesiva en los vástagos y cuando los niños se vayan adentrando en la fase de independización paterna, los padres lo vivirán como una traición y podrán hasta reprochárselo a los hijos. También puede causar problemas de vacío o depresión, por sentir que al terminar su misión en la crianza y cuidado de los retoños ya no queda nada más en la vida interesante por lo que vivir. Por ello evitar sentirnos inferiores, no dejar nuestros hobbies, espacios propios o con amigos y sobre todo querernos y respetarnos a nosotros y a nuestras necesidades (puntualizo, siempre que no sean nocivas para nosotros o los demás) es vital para construir buenas relaciones. Por otro lado, respetar y mantener aunque sea por un rato( en el caso de los padres, con el trabajo, la carrera profesional o un mínimo de tiempo para el ocio o para uno mismo) es muy importante para descansar la mente, airearnos y poder brindar a nuestra pareja e hijos toda nuestra energía y poder compartir momentos y ratos de calidad.

Si estamos a gusto y en paz con nosotros mismos y nos respetamos, reflejaremos esto en los demás, sabremos negociar y poner límites de forma asertiva, a la par que lograremos el respeto de los demás .

Para construir relaciones sanas y estables, es importante conocerse a uno mismo, saber lo que queremos o nos gustaría ver en la otra persona, ya sea una pareja o amistad, saber con que personas nos sentimos más a gusto, lo que nos pueden aportar, y una vez que las encontremos y entablamos una relación, saber ser tolerantes, empáticos y comprensivos con los demás. Como decía antes saber ver el “mas allá” de una situación o comportamiento y dónde la comunicación es sumamente importante. De nada sirve “callarse las cosas”, ya que al final salen en forma de malas contestaciones y de rencor. Lo mejor es esperar a calmarse y hablar el asunto que sea objeto de tensión o disputa, siempre por supuesto desde el respeto y la calma.

Por último es importante tener objetivos  comunes, sobre todo en las relaciones de pareja, saber lo que queremos en el presente y hacia dónde queremos ir cómo pareja, para formar equipo y poder solventar dificultades de las que aprender, que no hagan más que reforzar los lazos entre ambos y nos hagan crecer en pareja. Elegir personas que nos gusten, nos respeten por lo que somos, nos aporten aprendizaje y nos despierten cierta admiración por uno o varios aspectos es muy importante para que cuando se pasa la etapa de “enamoramiento loco”, la relación se fortalezca, crezca y  vaya evolucionando mientras se enriquece año tras año. No hay cosa más grande que sentir orgullo por una pareja o amistad, personas con las que crecer y desarrollarnos en la vida.

Por supuesto , todo ésto ha de ser recíproco, en el que ambos miembros de la pareja se alimenten el uno al otro, en un bucle positivo, donde por supuesto la comunicación es sumamente importante. Si estamos en un momento en el que estamos irritados, lo mejor es dejar un tiempo, calmarse y desde el afecto y el cariño formular con palabras aquello que nos molesta o nos preocupa. Y por supuesto, si en algún momento no ha posiso ser así y “hemos pagado el pato” con alguien, disculparse y hablar. Rectificar es de sabios, todos somos humanos y en un momento de calentón podemos soltar alguna mala contestación, saber pedir perdón y hablar las cosas desde luego la calma, sin sentirnos culpables y fustigarnos es otra forma de querernos y querer a los demás. Si aprendemos de éstas situaciones y tratamos de ejercer el control poco a poco sobre nuestras emociones, lograremos que éstos momentos de furia, sean los menos posibles.

Y a vosotros, ¿ qué os funciona en vuestra relaciones interpersonales?.

Bueno familia, esto ha sido todo por hoy, espero que tengáis un final de semana estupendo, os invito a comentar todo lo que queráis y a poner en práctica si es que aun no forma parte de vuestra vida, estos aprendizajes, a mi me han ayudado mucho y mis relaciones, ya sea de pareja como en la amistad, han mejorado mucho desde entoncesnos. ¡Nos vemos la semana que viene!.

 

Eva